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Discurso Presidente de AmiChile en inauguración Feria AquaSur 2018



Reproducimos íntegramente alocución hecha por el Sr. Rodrigo Rosales el pasado miércoles 17 de octubre en Puerto Montt.


Autoridades, representantes de la organización, invitados especiales, señoras y señores.

En primer término, quiero agradecer al Grupo Editorial Editec, en la persona de su Gerente General Sr. Cristián Solís, por la invitación a participar en esta ceremonia inaugural de la feria de acuicultura mas importante del hemisferio.


Hace dos años estuvimos en esta misma inauguración y en aquella oportunidad reseñamos los aspectos e hitos más importantes de nuestra actividad y que a la fecha se mantienen: segundo productor acuícola nacional, segundo productor mundial de choritos y primer exportador de choritos congelados del mundo, con cosechas de alrededor de 350 mil toneladas y exportaciones por USD 210 millones, todos logros que nos enorgullecen pero que también nos desafían a seguir trabajando para mejorarlos.


Aunque estos más de diez años de actividad a escala industrial no han sido fáciles para el sector, producto de diferentes contingencias internacionales, nacionales, de la naturaleza, etc., la actividad se muestra con un potencial de desarrollo interesante en el largo plazo, por estar en la ruta de la alimentación saludable de la población mundial y también por ser una fuente de alimentos de origen marino alternativa a la pesca, cuya situación es de todos conocida.


Vemos con gran interés, como desde el mundo público y privado han surgido campañas para el aumento del consumo de pescados y mariscos en el país, que ciertamente contribuirán al desarrollo del sector y tendrá grandes beneficios para la alimentación de nuestros conciudadanos, por cuanto se trata de un producto de alto valor nutricional y saludable y, para nosotros, representará el logro de un sentido anhelo, que ya se ha visto en parte materializado con la reciente incorporación del chorito en los programas de alimentación escolar de JUNAEB, que partió en Chiloé y hay planes para aumentar la cobertura al resto de la región y esperamos al resto de país. Y en este punto quiero reconocer el importante apoyo de Corfo y de JUNAEB para el logro de este antiguo objetivo del sector y destacar la importancia de la alianza público-privada, reflejada en el trabajo del Programa Estratégico Regional de la Mitilicultura del cual somos parte.


El desafío ahora es asegurar recetas que tengan buena llegada en los alumnos, considerando que hay que lograr que ellos prefieran preparaciones saludables en base a choritos en lugar de otras más atractivas, pero quizás no tan saludables.


Los jóvenes estudiantes de nuestra región, al igual que cientos de miles de personas en el extranjero, pueden hoy disfrutar de las bondades del producto y el respaldo que éste tiene en materia de inocuidad alimentaria, estándares de producción y proceso y trazabilidad, alcanzado tras años de trabajo conjunto industria-autoridad a través del Programa de Sanidad de Moluscos Bivalvos, que es un sistema de monitoreo efectivo y con credibilidad internacional, que es fiscalizado estrechamente por SernaPesca y que garantiza la ausencia de toxinas marinas y patógenos y nos permite afirmar que, si el producto proviene de la industria establecida, “en Chile es seguro comer choritos”.


Hay varios temas a los cuales quisiera referirme aprovechando la presencia de nuestras autoridades nacionales y regionales, pero por razones de tiempo solo hablaré de dos o tres de ellos.

El primero, como no, es la Ley de Mitílidos. En 2016 también me referí a este tema, que a esa fecha aún no veía la luz. Hoy hemos avanzado y el proyecto se encuentra en el Senado para su segundo trámite.


Lo importante para nuestro sector es que el proyecto pueda incorporar distintas observaciones que hemos hecho en diversos aspectos y que han sido consensuadas por la casi totalidad de la industria representada por los distintos gremios de la mitilicultura y de captadores de semilla. Quisiera destacar este punto: los distintos gremios y sectores productivos tienen una postura común frente a este proyecto de ley.


Los dos principales temas que considera esta ley son la relocalización de concesiones de mitílidos y los permisos especiales para la colecta de semilla.


Por una parte, la posibilidad de relocalizarse es beneficiosa para los productores que lo requieran, pero tiene un alto costo asociado cual es la pérdida del carácter indefinido de su concesión, puesto que el proyecto contempla que una concesión indefinida que se relocaliza será autorizada por 25 años, renovables por una vez.


No entendemos cual es la razón de fondo para tal condición y hemos planteado a la autoridad nuestra divergencia con ella, porque creemos que desincentiva la relocalización y con ello no favorece el ordenamiento territorial que se busca y, además, produce un daño patrimonial a los productores, a cualquiera, pero especialmente a los más pequeños que tienen una sola concesión y que necesiten relocalizarse.


Estamos de acuerdo en que el régimen futuro de entrega de nuevas concesiones (cuando termine la moratoria) sea por plazo definido y renovable (no indefinido como en el pasado), pero en este caso, no se trata de nuevas concesiones, sino de la misma, que por razones únicamente de ordenamiento territorial (no sanitario ni ambiental) o la búsqueda de zonas con mayor productividad o cualquiera otra razón, se traslada de un lugar a otro mejor, sin que esto signifique el aumento en el número total de concesiones.


La segunda observación al proyecto está referida a los permisos especiales para la captación de semillas. En este sentido, debo señalar que la totalidad del sector productivo reconoce el valor de la actividad de captación de semilla realizada por los agentes artesanales de las zonas semilleras de la X región, como parte muy importante de la cadena de valor de la industria y por ello respaldan su derecho para la continuidad de la operación a través de la nueva figura de permisos especiales.


AmiChile y los demás gremios de la mitilicultura incluidos semilleros de la zona del Estuario de Reloncaví están de acuerdo en que los captadores históricos tengan el derecho preferente para el otorgamiento de los permisos especiales en las zonas en que han desarrollado la actividad, incluso en un período más amplio que el propuesto en el proyecto, pero pensamos que esto también debe estar abierto a otros interesados en desarrollar la colecta de semillas, aun cuando estos tengan segunda o tercera preferencia, conforme a la tendencia que hemos visto en otros sectores de la economía nacional, es decir abrir y no cerrar las actividades económicas.


Esperamos tener la oportunidad para explicar la posición del sector en las distintas instancias del trámite parlamentario y pedimos a los congresistas apertura para entender y apoyar nuestros planteamientos y también, porque no decirlo, aspiramos a contar con el apoyo del ejecutivo y de este modo mejorar la iniciativa legal incorporando necesidades y aspiraciones reales de la mitilicultura.


El otro tema insoslayable, es el uso del borde costero sobre el cual no identificamos avance. El sector requiere señales en esta materia y nuestra posición es clara y concordante con lo que establece la Política Nacional de Uso del Borde Costero: todos los usuarios tienen derecho al uso del territorio y el Estado tiene la obligación de armonizar y compatibilizar los usos actuales y futuros de estos. Peces, choritos, algas, otros recursos marinos, pesca artesanal, pueblos originarios, transporte marítimo, turismo, etc. debemos ser capaces de entendernos y convivir en un mismo y amplio espacio. Pero esto no puede quedar solo a la voluntad de las partes para establecer un diálogo. El Estado tiene una responsabilidad en esto y debe actuar en la búsqueda de la mencionada armonía.


En materia de borde costero, también queremos hacernos cargo de los problemas y de uno en particular: la basura.


Algunas playas de nuestra zona, especialmente aquellas que actúan como sumideros por la configuración de las corrientes marinas, están cubiertas por distintos tipos de basura que incluyen desechos industriales y domiciliarios. Lo más visible y cuestionable, y con toda razón, es la presencia de plumavit, pero también hay cabos, sacos, botellas y bolsas plásticas, redes, maderas y un sinfín de otras cosas.


Se suele atribuir rápidamente a la mitilicultura tal desastre porque, como dije, es el plumavit el desecho más notorio y sin duda que esta tiene parte de responsabilidad en ello. Pero claramente no es la única fuente de materiales contaminantes, algunos de los cuales llegaron incluso antes del auge de los choritos. Sin ánimo de polemizar ni quedarnos solo en la búsqueda de culpables, sabemos que hay responsabilidades compartidas con otros usuarios del borde costero y aquí lo importante es que es lo que estamos haciendo para resolver este gran e indeseado efecto de la actividad acuícola de la zona.


En este sentido quiero partir diciendo que en nuestro gremio, cuyos asociados maneja alrededor de 60% de la producción, existe el compromiso de eliminar las boyas de plumavit y de hecho, de acuerdo al catastro realizado en 2017, el 99,9% de nuestra producción ya está soportada en boyas plásticas que no generan desprendimiento de materiales y una parte menor, aunque creciente, utiliza cabos de alta tecnología y resistencia que han desplazado a las redes usadas como sustrato para el cultivo del chorito y seguiremos trabajando para alcanzar el 100% de eliminación de plumavit.


Puedo agregar que AmiChile, con el apoyo de otros gremios de mitilicultores, Armada de Chile, algunas municipalidades, SernaPesca y otras reparticiones públicas, así como estudiantes de distintos colegios de Chiloé estamos activamente participando en campañas de limpieza de playas organizada por “Playas Limpias, Mar Seguro”, una iniciativa que impulsamos en conjunto con la Armada de Chile en 2017 y que ya suma cerca de una decena de limpieza de playas.


Lo complejo del caso, además de la dificultad existente en los vertederos de Chiloé para disponer este desecho, es que podríamos estar años en la tarea de limpiar playas y nuestro compromiso es seguir adelante en esto, pero creemos que es tiempo de adoptar medidas para erradicar de una vez el plumavit de la acuicultura y aquí, la autoridad sectorial tiene la palabra. En noviembre de 2017 solicitamos a las anteriores autoridades de SubPesca adoptar las medidas para esto sin que hayamos tenido en esa época alguna respuesta.


Tendrá que ser este un tema que debamos reinstalar en la agenda de trabajo con nuestras nuevas autoridades.


En el mismo ámbito me gustaría comentar que estamos ad-portas de dar un nuevo paso. Se trata de la implementación de un Acuerdo de Producción Limpia que nos compromete aún más con la búsqueda de las mejoras necesarias para nuestra actividad. Aquí, abordaremos temáticas de eficiencia energética e hídrica, manejo de residuos, capacitaciones de personal, entre otras y estamos buscando también la participación de productores más allá de las fronteras de AmiChile.


Para terminar, me gustaría hacer una reflexión final. Estamos convencidos del valor de la acuicultura como fuente generadora de alimentos marinos de alta calidad y saludables y también de importante cantidad de puestos de trabajo para los habitantes de nuestra zona y con ello, de su contribución al desarrollo de la región y el país. Sabemos que no todas las cosas se hacen bien desde el principio. Sabemos que cualquier actividad humana tiene externalidades negativas y la nuestra no está exenta de ello y es nuestro deber y compromiso trabajar para mitigarlas y eliminarlas si es posible, mejorando practicas productivas, manejo de residuos, capacitando a nuestros trabajadores, promoviendo la buena relación con las comunidades, el entorno, etc.


Sin duda, que no es una tarea fácil y es de largo aliento, pero es fundamental para el futuro de nuestra actividad que actuemos promoviendo el conocimiento integral de esta, evitando que únicamente afloren los aspectos negativos que, por supuesto los habrá, siempre, en cualquier cosa. Debemos buscar que se construya una opinión balanceada de nuestra actividad y de la acuicultura en general que debe ir desde luego, hacia un desarrollo sostenible aquí o en otras zonas del país, con nuevas especies, si así se determina y que otros puedan también beneficiarse de ella, habiendo aprendido de los errores del pasado y de las actividades pioneras en esta materia.


Lo considero un deber de todos aquellos que trabajamos en este rubro.

Muchas gracias

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