AmiChile 

Asociación de Mitilicultores de Chile

Blanco 324 Of. 501  Castro. Chiloé

Fono : 65 2630071

El chorito o Mejillón Chileno (Mitylus Chilensis) es un marisco típico de la zona sur de Chile, de sabor, color y textura insuperables, que se cultiva en forma natural en frías y limpias aguas del Pacífico Sur y se procesa industrialmente bajo los más exigentes estándares de calidad, inocuidad y tecnología.

El chorito chileno hoy se comercializa con éxito en USA, Europa y Asia gracias a la creciente demanda de la población en estos países por consumir mariscos sanos, de buena calidad, de alto valor nutritivo y que provengan de ecosistemas marinos no contaminados.

Además, aporta una importante cantidad de minerales como hierro, calcio, magnesio, potasio y yodo. Es rico también en ácido fólico y vitamina E. Tiene bajos niveles de colesterol y altos niveles de fosfolípidos. Es ideal para dietas de control de peso e hipertensión. Todos atributos relevantes que se suman a su accesible precio y posibilidad de variadas preparaciones en frío o caliente.

INDUSTRIA

La mitilicultura, la industria que cultiva, procesa y exporta este marisco tan típico chileno es hoy la segunda actividad acuícola más importante del país y se ha transformado en un importante polo de desarrollo económico y social en la Isla de Chiloé. Actualmente hay 619 empresas dedicadas a esta actividad productiva, de las cuáles cerca del  89% son PYMES, generándose un virtuoso encadenamiento productivo entre las grandes, medianas y pequeñas empresas que viven del chorito o mejillón chileno como se le conoce en los mercados internacionales. Se estima que esta actividad productiva ofrece hoy cerca de 17.000 empleos formales y 5.000 empleos indirectos en la Región de Los Lagos.

Para producir el chorito en forma natural, operan hoy más mil centros de cultivo industriales y artesanales que ocupan una superficie de 11.000 hectáreas, los que se dedican a la captación de semillas y a la engorda de estos mariscos que cuelgan de boyas instaladas en la superficie marina y se alimentan en forma natural.

Una vez cosechados, cerca de 20 plantas industriales de alta tecnología ubicadas principalmente en Ancud, Dalcahue, Chonchi y Quemchi, procesan estos mariscos y los envían congelados a cerca de 60 países entre los que destacan España, USA, Francia, Italia y Rusia.

La captación de semillas del medio natural es la etapa donde se inicia el cultivo de choritos. Los colectores, confeccionados de paño de red en desuso y red trenzada, son puestos en sistema suspendido; generalmente a partir de octubre y mantenidos por lo menos entre 4 a 6 meses, período que coincide con la época de desove y reclutamiento. El tamaño óptimo para su traslado hasta los centros de cultivo es alcanzado a partir de febrero, dependiendo del centro de capitación y sus condiciones ambientales.

Encordado y siembra

Una vez obtenida e ingresada la semilla al centro de cultivo es seleccionada por tamaño o “calibre”. Tras esta etapa se confeccionan las cuelgas de crecimiento que posteriormente serán suspendida en el mar y sostenidas por flotadores o boyas de polietileno.

Engorda

Con el paso del tiempo y la acción del agua, los choritos van creciendo en un proceso denominado “engorda” que finalizará cuando la cuerda de crecimiento- engorda alcance un peso aproximado que oscila entre 45 a 70 Kg.

Cosecha

Dependiendo de la fecha de siembra y del tamaño de la semilla utilizada, se pueden empezar a cosechar choritos de talla comercial (mayor a 5 cm) desde el octavo mes realizada la siembra. Las cosechas, de acuerdo al periodo de siembra, podrán iniciarse en noviembre, y continuar hasta junio del año siguiente, existiendo para esta operación sistemas manuales y mecanizados.

Cuando la cosecha se desarrolla manualmente, es realizada por un grupo de personas o cuadrilla sobre una plataforma de trabajo en el agua. No obstante, varias empresas del rubro han incorporado a su cultivo un sistema mecanizado de cosecha que permite levantar la línea y desgranar las cuelgas de crecimiento, lo que además permite cosechar en malla o bins, aumentar y mejorar sus tiempos de cosecha, clasificar su producción por calibre y entregar a la planta un chorito más homogéneo.

En playa o en puerto, la carga es depositada en camiones cerrados, que llevan el producto hasta la planta de procesamiento, donde tras un tecnificado proceso de elaboración, saldrán a los mercados internacionales en las siguientes presentaciones: Carne IQF, media concha, empaque al vacío o en conserva.

Las plantas industriales donde se procesan y empacan los choritos se encuentran ubicadas en la Décima Región de Los Lagos, específicamente entre su capital Puerto Montt y la Isla Grande de Chiloé. Estas plantas de proceso cuentan con la más moderna tecnología en el mundo y cumplen con los altos estándares de calidad y normativa sanitaria, recibiendo el molusco fresco recién cosechado para clasificarlo dependiendo de sus características.

En ellas  pasa por un proceso térmico de cocción y luego es congelado a temperaturas iguales o menores a -18°C . El glaseo es parte importante del proceso de los productos congelados IQF, porque protege la carne del chorito del contacto con el medio durante la cadena de frío, previniendo que se deshidrate y así manteniendo sus características organolépticas, por lo tanto su calidad y buena presentación, que lo caracterizan en los más exigentes mercados del mundo.