Carga con más de 200 toneladas de riles cumple hoy una semana al interior del navío siniestrado en el mar en Chonchi. Salmones Camanchaca S.A. endosa responsabilidad a dueños del barco en el retiro de este material.

Severas consecuencias sanitarias y medioambientales podría generar el hundimiento del wellboat Seikongen, que desde hace una semana se mantiene en bahía Terao, comuna de Chonchi, cargado con 214,3 toneladas de salmones -hoy riles (residuos industriales líquidos)- y 67 mil litros de petróleo.

Fue el mismo Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), que confirmó que los peces murieron en las bodegas al fallar los sistemas de oxigenación y demás sistemas de soporte, y aunque aún se mantienen confinados al interior del barco, representan un grave riesgo, considerando la baja profundidad en la que se encuentran dentro de la nave (alrededor de 10 metros) y que la zona del naufragio es de alta actividad pesquera y extractiva.

Respecto a las consecuencias de un posible derrame de combustible y de materia orgánica, Tarsicio Antezana, biólogo marino de la Universidad de Chile y doctor en Oceanografía de la Universidad de California, San Diego (UCSD), Estados Unidos, sostuvo que estos provocarían un daño irreparable al medio ambiente, cuyas consecuencias llegarían también al ser humano.

“Me preocupa que si existe derrame especialmente de hidrocarburos pueda afectar por mucho tiempo a la fauna, flora y a todos los procesos que sostienen el mar que finalmente terminan en los peces que nos alimentan”, dijo el científico.

Explicó que en esta época del año en el mar existe una alta reproducción de especies y que por tanto un derrame en este período es mucho más grave que si ocurriera en invierno.

“En el plancton existen microorganismos que hacen fotosíntesis, que sostienen la trama trófica y también organismos del zooplancton, entre ellos muchas larvas que sostienen las comunidades de choritos, almejas, cangrejos, etcétera, todas estas larvas podrían estar afectadas de haber un derrame de petróleo o materia orgánica”, acusó el experto.

Añadió que urge debido a la gravedad de esta emergencia, que se disponga en el lugar de biólogos marinos y científicos que puedan establecer la línea de base.

“Para saber cuáles son las comunidades planctónicas, el grado de reproducción de los organismos que son el alimento para los humanos y así determinar cuál es el impacto real”, dijo el exacadémico de la Universidad de Concepción.

“Una vez más echo de menos la carencia de instituciones estables en Chiloé que investiguen el medio ambiente y que conozcan el impacto de la salmonicultura y de los cultivos de choros”, recalcó.

En cuanto al peligro que pueden enfrentar quiénes manejarán la extracción de riles y combustible, Antezana expuso que “cuando se produce descomposición de la materia orgánica, se producen ambientes anóxicos, también ácido sulfhídrico que es un veneno, emanaciones que pueden afectar a las personas”.

El oceanógrafo insistió que tales compuestos pueden transmitirse a las especies marinas. “Finalmente la gente igual a va terminar comiendo peces que han sido infectados por estos materiales”, pronosticó.

Lo anterior fue compartido por la ONG Greenpeace Chile, entidad que alertó que de no actuar rápido, se podría producir otra catástrofe medioambiental en Chiloé, como la del año pasado.

“Si estos riles llegan al mar significa la contaminación de todo lo que hay ahí y puede significar la muerte de peces, mariscos, algas, todo lo que hay en ese ecosistema”, afirmó el geógrafo Mauricio Ceballos.

Sumó la fuente que “lo que se mantiene en el barco es material muy peligroso, que puede traer consecuencias similares a las del año pasado, catástrofe ambiental que aumentaría más si el combustible se vierte en el mar”.

Denuncia

La misma organización ambientalista expuso un registro de una serie de deficiencias que podría haber contribuido con los sucesos que concluyeron con el hundimiento de la embarcación, el miércoles de la semana pasada.

De acuerdo con la organización no gubernamental, el barco salmonero que fue construido en Hong Kong presentó supuestas anomalías que fueron registradas por los inspectores de la autoridad marítima china antes de su zarpe rumbo a Chile.

Las deficiencias encontradas fueron agrupadas en tres categorías: puertas contra el fuego, cuestiones eléctricas y aspectos de navegación.

“Hay una serie de interrogantes que deben ser aclaradas: por ejemplo, ¿sabían las autoridades marítimas chilenas de las falencias de origen que presentaba el barco y si es que efectivamente fueron solucionadas para que siguiera operando bajo adecuados estándares de seguridad? Es importante aclarar si es que estas falencias fueron o no determinantes en el siniestro”, señaló Estefanía González, coordinadora de océanos de Greenpeace Chile.

Asimismo, la representante señaló que el hundimiento del navío debe servir como alerta. “El accidente ha dejado en evidencia lo precario de nuestra capacidad de respuesta ante una posible tragedia medioambiental en los mares de Chile. Y no solo respecto de la contención de posibles fugas de diésel o petróleo, sino respecto de lo que pasa con las cargas que van en las embarcaciones”, puntualizó la geógrafa.

salmonera

En tanto, una denuncia en el Juzgado de Letras de Castro presentó Sernapesca contra Salmones Camanchaca S.A. por no cumplir con el retiro oportuno de la mortalidad de salmones que permanece al interior de la nave.

A ello se añadió desde la Autoridad Sanitaria el cierre del área para la extracción de moluscos tanto desde centros de cultivo de mitílidos como de cualquier actividad extractiva ejercida por los pobladores.

Respecto a lo expuesto y por medio de una declaración pública, Salmones Camanchaca S.A. sostuvo que el retiro de esta mortandad, le corresponde, en conformidad a la normativa vigente, a personal especializado contratado por CPT Empresas Marítimas S.A , holding dueño del siniestrado navío.

“Luego de ocurrida la emergencia, la autoridad marítima tomó a su cargo la situación y dispuso la prohibición de acercarse a la zona del accidente, prohibición que rigió hasta la tarde del domingo pasado. Así, la coordinación de las maniobras de extracción de la carga y reflotamiento del barco se iniciaron el mismo domingo y están a cargo de quien corresponde, el personal especializado de la compañía naviera”, dice la misiva.

Acota el documento que “Salmones Camanchaca, como empresa afectada y vecina de la zona, está colaborando activamente en todo lo que está a su alcance y le corresponde para mitigar los efectos de este accidente”.

Finalmente acusa que “hemos adoptado las medidas correspondientes para evitar que este accidente afecte la normalidad de sus operaciones y no prevé que sus estados financieros se vean afectados”.

Consultado el grupo CPT Empresas Marítimas S.A. sobre la acusación de Greenpeace y las maniobras para extraer los riles, se señaló desde comunicaciones que por ahora no hay una respuesta sobre el particular, aseverándose que sus “esfuerzos” están puestos en esta emergencia.

Share Button
Patagonia Mussel
Intemit
Labtox
Sercotec
Cartilla Nutricional
Link
Tabla Mareas